martes, 5 de abril de 2011

viejos cuadrados, nuevos cuadrados




Alguien que conoce mi afición a las mantas de ganchillo me trajo este ejemplar un tanto maltrecho que encontró en la basura. Despues de una buena lavada quedó otra vez lista para la vida, es mi preferida para poner sobre la hierba del corral y disfrutar de estos primeros días de sol de primavera. Me gusta imaginar como serían las manos que la tejieron, o en qué pensaría  esa mujer en las largas horas ganchillando, y es que una pieza de estas siempre tiene mucha historia... 




Esta es mi versión moderna y mucho más modesta!!! La tejí mientras estaba embarazada de Emilia y cada cuadrado es una bienvenida, la verdad es que fué un embarazo feliz.... Ahora está sobre la cama de la que un día será su habitación, pues por ahora compartimos todos un mismo nido, y es un placer dormir juntos.

1 comentario:

  1. Que bonita!!!! Yo tengo una igual (o muy parecida) tejida por mi madre, siempre en el respaldo del sofa para taparte en los dias de frio me encantan estas mantas, me traen recuerdos de la infancia!!!!

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