jueves, 20 de octubre de 2011

de manta de cuna a alfombra de juegos

En el medio de las muchas cosas que voy heredando de la crianza de otros niños, y que recibo de lo más contenta, a veces me encuentro con cosas que no me resultan útiles y antes de desprenderme de ellas les busco nuevas posibilidades. En este caso aproveché una manta de cuna que nunca utilicé y un par de retales huérfanos que me quedaban por casa para hacerle una especie de funda, como las que se ponen a los edredones nórdicos, por eso las dos caras son diferentes. La bolsa cierra por un lado con unos velcros.

Este invento de poner una manta gordita en el suelo cubierta con una tela lo comenzamos a utilizar cuando Emilia empezó a gatear, pues estaba tanto rato con la barriguita en el suelo, y mi casa tiene piso de losas...  Total, que ahora lo hacemos por gusto todos los inviernos, pues podemos estirarnos a placer por el suelo delante de la chimenea y siempre está confortable, y si salta una chispita no nos da tanta pena como si nos quemara una alfombra "de las buenas", pues podemos poner otro retal, remendarlo con un parche de patchwork, cambiarlo para lavar, etc. Cuando ponga la "alfombra" grande ya pondré fotos para mostrar

Éste es el rincón de juegos de Emilia en nuestro salón, por lo demás bastante sencillo... Le gustó tanto que en cuanto se la puse la "firmó" con un rotulador!!!!




1 comentario:

  1. Está muy bien la idea. Y el hecho de poderla lavar fácilmente es ideal.
    Tomo nota para hacer algo parecido, ya que las mantas de su tamaño tampoco las ha usado nunca al dormir conmigo.
    Un abrazo

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