viernes, 26 de octubre de 2012

luz del sur


Últimamente ando metida en el proyecto de redecorar mi habitación, buscando el blanco, y para ello estoy recuperando algunas joyas del desván. Es lo que tiene vivir en una casa de pueblo, con tanto espacio las cosas se acumulan en los rincones, empiezan a coger polvo, a criar telarañas, dejas de verlas y las olvidas. La mayoría son descartes de los amigos, o la familia, que ya no sabe que hacer con un trasto y que antes de tirarlo nos avisan. Si tiene posibilidades lo guardamos, y si no se las vemos lo hacemos leña, que para eso tenemos chimenea...

Esta lámpara vino desde Marruecos con una amiga pero, poco a poco, la pantalla de piel decorada con henna se fué resecando y resquebrajando hasta que se rompió. Los hierros se oxidaron mucho y la pobre estaba hecha una pena. Hace años también nosotros viajamos a Marruecos y pudimos ver en la Medina de Fez los diminutos talleres en que trabajan los artesanos de cuyas manos salen piezas maravillosas, acuclillados ante el fuego, con las manos ennegrecidas y la sonrisa blanquísima...

Una buena limpieza del óxido, una pátina oscura para los hierros, cableado nuevo y una pantalla de tela color marfil. Mis manos sobre el trabajo de otras manos anónimas...


2 comentarios:

  1. ¡Qué bien la has recuperado! Enséñanos más de tu redecorada habitación, que en breve me cambio de casa y necesito tomar ideas :-D

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    1. gracias!!!! estoy en el proceso... iré mostrando algunas piezas hasta que el efecto final esté ya casi completo, jajajaja. porque ahora mismo estoy pasando de la "fiebre oriental" a la "onda escandinava" vaya cambio no??? y la mezcla es un poco caótica....

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